soledad en la tercera edad

La soledad en la tercera edad, un riesgo para su salud

Podríamos decir que pasamos la mayor parte de nuestra vida rodeados de gente. Cuando somos pequeños jugando y descubriendo el mundo junto a otros niños, después en la adolescencia y también en la edad adulta somos más autónomos, pero seguimos acompañados de nuestra familia y amigos… Ahora bien, ¿qué sucede cuando envejecemos? La soledad en la tercera edad es un hecho y un grave problema social.

Desde Joyners queremos insistir en la importancia de cuidar a nuestros mayores. Debemos contribuir en su bienestar físico, emocional y social. Hacer todo lo posible para evitar que se sientan solos, aislados y vulnerables, ya que este sentimiento de soledad afectará a todas las esferas de su vida y supone un grave riesgo para su salud.

Cómo afecta a la salud la soledad en la tercera edad

En primer lugar, creemos que es interesante analizar las causas que nos llevan a esta situación de soledad en la tercera edad.

Después de pasar por varias etapas de nuestra vida, algunas de ellas también difíciles, sería maravilloso disfrutar de nuestros últimos años con la máxima calidad de vida, ¿no es cierto?

Sin embargo, no es así casi nunca. Hacerse mayor conlleva ciertos problemas físicos y también mentales que lo ponen complicado.

¿Por qué aparece el sentimiento de soledad en la tercera edad?

Las personas mayores experimentan una soledad no deseada, bien por la muerte de familiares o seres queridos, bien por la pérdida de autonomía, causada por una enfermedad o dolencia que les convierte en personas dependientes, en algunos casos.

La falta de independencia despierta en los ancianos sentimientos negativos y de frustración ante esta nueva etapa vital. Sienten una crisis existencial que puede acentuar incluso la sensación de soledad.

Es posible, además, que los familiares no puedan visitarlos tanto como les gustaría o, si viven en casa con ellos, cuidarlos y mimarlos como se merecen. Evidentemente, esta desatención tiene efectos muy negativos en la salud de nuestros mayores.

¿Qué riesgos tiene para la salud la soledad en la tercera edad?

Recientemente hablábamos de los riesgos de llevar una vida sedentaria y del consiguiente sobrepeso, pero ¿sabéis que la soledad puede causar más muertes prematuras que la obesidad?

Se ha demostrado que cuando una persona se siente sola, segrega una hormona llamada cortisol, conocida como “la hormona del estrés”, que eleva la presión arterial, causa insomnio y aumenta los síntomas de la depresión.

Por tanto, podemos decir que la soledad en la tercera edad tiene consecuencias negativas físicas y psíquicas. Puede provocar enfermedades cardiovasculares y puede afectar al sistema inmunológico y endocrino, tal y como lo haría el estrés crónico.

La soledad también lleva consigo un deterioro cognitivo, que puede desembocar en demencia. Cuando una persona mayor pasa todo el día sola sin interactuar con gente,  pierde agilidad mental, empieza a tener lapsus de memoria e incluso el habla puede vérsele afectada. Por eso en Joyners hemos elaborado un amplio catálogo de actividades y talleres en grupo para estimular intelectualmente a los ancianos.

Y, por supuesto, el aislamiento y la dependencia, en el caso de personas con movilidad reducida, tienen un efecto devastador en su autoestima. Los ancianos sienten que ya no son útiles en la sociedad ni en su entorno familiar y aún se aíslan más. Piensan que su futuro no es nada alentador y aparecen sentimientos de apatía y tristeza.

De hecho, este aislamiento puede tornarse en agresividad o actitudes hurañas. Al no sentirse queridos ni escuchados actúan así, pero si analizamos bien este aspecto nos damos cuenta de que lo que en realidad están haciendo es llamar la atención porque se sienten solos.

¿No os ha ocurrido alguna vez que habéis ido a visitar a vuestra madre o padre y no se ha aseado adecuadamente o se ha saltado una comida? Pequeños actos de rebeldía, descuido o dejadez que son frecuentes cuando empiezan a aflorar sentimientos de soledad en la tercera edad.

Si tu ritmo de vida te impide visitar o atender a tus mayores con la frecuencia que te gustaría, te sugerimos que pruebes los servicios de asistencia a domicilio. En Joyners contamos con cuidadores profesionales que pueden ayudar a los ancianos en tareas como el aseo personal o la preparación de las comidas. No te quedes con la duda e infórmate. Nosotros nos adaptamos a tus necesidades.

Igualmente te damos algunos consejos para que, si vives o tienes cerca a una persona mayor, puedas ayudarla a que se sienta mejor y mejorar así su calidad de vida.

Algunos consejos para combatir la soledad en las personas mayores

La palabra clave para hacer frente al problema de la soledad en la tercera edad es COMPAÑÍA. Cuando un anciano se siente acompañado por sus familiares o por otras personas que lo integran en sus conversaciones, este se sentirá valorado y más feliz. Su autoestima se verá reforzada y, en consecuencia, afrontará los días con más ilusión y ganas de vivir.

soledad en la tercera edad

Las relaciones sociales son un factor indispensable para asegurar una buena calidad de vida en la tercera edad. Intenta pasar tiempo con tus mayores. Escúchalos y demuéstrales que no están solos. De esa manera, evitarás que la soledad pueda llevarlos a otro estadio más peligroso como la depresión. ¡Mantente cerca y atento a cualquier síntoma que te haga sospechar que tu ser querido no se siente bien!

Anímalo para que se apunte a algún taller o curso donde pueda conocer a gente de su edad. Así no estará solo y, además, mantendrá activos cuerpo y mente. Nuestros cuidadores pueden encargarse de llevarlo y traerlo si tus horarios te impiden hacerlo tú mismo.

Confiamos que este artículo te haya resultado de interés y útil para saber cómo combatir la soledad en las personas de la tercera edad. ¿Tienes cualquier sugerencia al respecto? Nos encantará oírla y aprender de vuestra experiencia.  

Un comentario sobre “La soledad en la tercera edad, un riesgo para su salud

  1. Es de vital importancia que las personas de tercera edad no se sientan solas, afecta de forma grave a su salud. Podemos buscar otras alternativas si nosotros mismos no nos podemos hacer cargo de darles la compañía que necesitan, pero nunca, nunca les dejemos solos. Ellos no lo hicieron con nosotros!!

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