¿Quién se preocupa del cuidador?

Podríamos asegurar que existen pocas tareas más difíciles que las de cuidar a alguien: implica una carga emocional muy intensa y conlleva un desgaste físico y psicológico muy potente. Y por si fuera poco, la responsabilidad es inmensa. No obstante, el foco de atención siempre suele recaer en la persona dependiente, no en el cuidador. Por lo tanto, al final, ¿quién se preocupa del cuidador?

Ser cuidador no es solo un trabajo, es una forma de vida. La responsabilidad de cuidar a alguien se suma al amor que se siente por la persona dependiente, por lo que la autoexigencia es mayor. De hecho, muchos cuidadores se desviven por hacer feliz al otro y acaban por ponerse en la piel del dependiente, lo que conlleva que vayan perdiendo su autonomía y su autoestima. Por este motivo es muy importante encontrar la forma de gestionar el tiempo del cuidado, marcar unos límites claros y no renunciar a tu propia independencia; de lo contrario, se corre el riesgo de caer en el Síndrome del Cuidador.

 

¿Qué es el Síndrome del Cuidador?

Se trata de un trastorno que disminuye la calidad de vida de muchos cuidadores. Sus primeros síntomas se traducen en estrés laboral y cansancio, y acaba con trastornos más serios, como el aislamiento social, el agotamiento físico o el trastorno del sueño. El cuidador siente un cansancio emocional desorbitante que le impide seguir con su día a día.

Según la COCEMFE, las fases del Síndrome del Cuidador son 4:

  • Alarma. El cuidador se encuentra ante una situación nueva y compleja que no puede afrontar y esto le provoca estrés. Su respuesta es volcarse día y noche en la persona dependiente, con lo que aumenta aún más su estrés.
  • Resistencia. El cuidador traslada su sentimiento de abandono a los demás, creyendo que no recibe el apoyo suficiente por parte de sus familiares y amigos. Además, la falta de tiempo influye en su comportamiento y empieza a sentir que está renunciando a su vida.
  • Inadecuación personal. El estrés empieza a pasar factura. El cuidador puede padecer fatiga, úlceras gástricas o sobrecarga física. También incrementa el sentimiento de culpa al creer que no ha cuidado suficientemente del dependiente.
  • Agotamiento. El Síndrome del Cuidador se manifiesta en su totalidad. Al agotamiento psicológico se suma al agotamiento físico, además de la incapacidad para tomar decisiones, los cambios de humor, trastornos del sueño, confusión, aislamiento social…

Trailer del documental "Cuidadores", en el que se da luz a la situación de los cuidadores a través de un grupo de apoyo.

Es muy importante evitar caer en esta situación, por lo que os recomendamos echar mano de los grupos de ayuda y de los familiares. Todo apoyo es poco. A continuación, algunos consejos de la Guía Básica para Cuidadores de la Cruz Roja para hacer frente al Síndrome del Cuidador.

    1. No desatiendas tu tiempo personal ni renuncies a tu independencia.
    2. No te responsabilices de la vida de la persona dependiente. Es muy difícil separar la vida personal de la laboral, sobretodo cuando se trata de una persona con problemas y que requiere de tu ayuda en la mayoría de sus actividades diarias. No obstante, es necesario separar emocionalmente los cuidados al dependiente y la vida del cuidador, para que no te afecte en tu vida personal.
    3. No te sobrecargues. Hay tareas para las que será necesaria tu ayuda, pero las habrá que no. No asumas más tareas de las que debas hacer, o el estrés te superará.
    4. Infórmate bien. Tan importante es cuidar como saber exactamente qué dolencias van a tratarse, con el fin de conocer con exactitud los males del dependiente y la responsabilidad que deberás asumir.
    5. Define claramente con los familiares qué roles vais a adoptar. Es muy importante delimitar las responsabilidades de cada miembro de la unidad familiar para evitar la frustración del cuidador.

2 comentarios sobre “¿Quién se preocupa del cuidador?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *