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Residencia o cuidado a domicilio: ¿cuál es la mejor opción?

Hace algunos años, sobre todo en los pueblos, la pregunta «¿ residencia o cuidado a domicilio ?» era impensable, ¿verdad? El abuelo se quedaba en casa o se trasladaba a casa de alguno de sus hijos, que se convertían en sus enfermeros y cuidadores particulares.

¿Os suena? ¿Os habéis encontrado en esta situación?

Actualmente son muchas las familias que se debaten entre llevar a sus mayores a una residencia o bien el cuidado a domicilio. El ritmo de vida actual nos obliga a buscar ayuda fuera del núcleo familiar, ya que las personas mayores necesitan atención y unos cuidados especiales y a nosotros nos falta tiempo.

Cómo decidir entre residencia o cuidado a domicilio

Es una decisión dura y difícil. No siempre hay consenso familiar y genera tensiones, pero afortunadamente cada vez hay más modalidades: residencias, centros de día, estancias temporales y, quizá la opción más recomendable por los expertos, la asistencia a domicilio.

Hay que sentarse todos juntos, también con el abuelo, y valorar qué es lo mejor para todos, pero sobre todo para el mayor.

residencia o cuidado a domicilio

Por qué cuidado a domicilio

¿Habéis cogido papel y boli? A continuación, vamos a intentar recopilar las ventajas de contratar un servicio de cuidado a domicilio, como puede ser el de Joyners.

  • El anciano permanece en su domicilio. Por tanto, no rompe con sus rutinas y sigue en contacto con sus seres queridos. Los cambios bruscos, la pérdida de intimidad y el no ver gente conocida puede provocar un deterioro cognitivo precoz y un estado de desorientación.
  • El cuidador es un profesional sanitario dedicado exclusivamente al cuidado del anciano, que recibe una atención totalmente personalizada.
    Desgraciadamente, si bien en las residencias también cuentan con médicos y enfermeras preparados, debido a   los recortes en sanidad y a las difíciles condiciones en las que trabajan, no tienen los recursos suficientes para     ofrecer un servicio de tanta calidad como el que ofrecen los cuidadores.
  • Además de ayudar al anciano en sus quehaceres diarios (comidas, aseo, toma de medicamentos), los cuidadores les hacen compañía, les acompañan en sus paseos, les escuchan e intentan motivarlos intelectualmente.
    En la tercera edad, los estímulos cognitivos y sociales son claves para su salud emocional.
    A pesar de las limitaciones intrínsecas a la edad, el anciano se siente con cierta independencia y libre, ya que está en su hogar.
  • Los servicios a domicilio se adaptan totalmente a tus necesidades: horarios, tipo de asistencia, el cuidador que tú elijas y, además, ¡puedes contratarlos a través de la app!
    Todo ello sin perder la esencia: inmediatez, calidad y on-demand. ¿Quién ha dicho que la tercera edad     está reñida con la tecnología?

Habrá quien, llegados a este punto, no quiera ni oír hablar de una residencia. Puede ser… Me alegra haberos ayudado a tomar la decisión.

Sin embargo, es muy posible que haya casos de personas mayores que, aunque les gustaría, no pueden plantearse la atención domiciliaria.

Por qué una residencia

Trasladar a un ser querido a una residencia puede ser una experiencia dura, e incluso traumática, pero que en ocasiones no nos queda más remedio que aceptar.

¿Qué hacemos si nuestro familiar mayor sufre una enfermedad mental o requiere unos cuidados físicos determinados que lo hacen depender totalmente de nosotros?

Probablemente, en este caso, no haya debate entre residencia o cuidado a domicilio y haya que recurrir a una residencia. Pero, oye, tampoco es tan grave, veamos qué nos ofrece esta opción:

  • Según el grado de dependencia del anciano, puedes valorar si sería posible ingresarlo en un centro temporal o en un centro de día antes de ingresarlo en una residencia las 24 h.
    Así, la adaptación es gradual y hay tiempo de explicárselo con calma para que lo entienda y no se sienta abandonado.
  • En una residencia, los espacios están adaptados para que, si el anciano va en silla de ruedas, por ejemplo, pueda desplazarse libremente y sin encontrarse obstáculos a su paso que puedan provocar caídas o situaciones incómodas.
  • Disponen de duchas amplias para que el aseo diario sea más sencillo. En una casa esto puede complicarse, porque no hay espacio y es posible que se necesiten varias personas para bañarlo, según la corpulencia.
  • Los internos están atendidos día y noche las 24 h del día.
    Si bien, como hemos comentado antes, en algunas residencias el personal puede ser insuficiente para el número de ancianos y, en ese caso, se puede producir un uso abusivo del pañal, de las sujeciones físicas (para   evitar que se caigan o salgan de la habitación) y de los medicamentos (para mantenerlos adormecidos).
  • Conviven con otras personas de su edad, que pueden tener sus mismos problemas, con los que pueden hablar, distraerse; en definitiva, socializar.
  • Las residencias cuentan también con animadores y personal especializado que hará todo lo posible para estimularlos y divertirlos mediante juegos y dinámicas de grupo.

¿Tienes ahora más claro qué prefieres? ¿Residencia o servicios a domicilio on-demand?

Nosotros aconsejamos que sea una decisión conjunta entre los familiares y la persona que necesita de los cuidados. Que sea ella la que elija cómo y dónde desea envejecer: en casa o en una residencia.

Como hemos explicado en este artículo, tanto una residencia como los cuidadores a domicilio cuentan con las herramientas necesarias para ayudar a nuestros mayores y para hacer que sus últimos años sean lo más agradables posible.

Insistimos, no es una decisión nada, nada fácil… pero tampoco irreversible. Si no os convence, siempre estáis a tiempo de cambiar.

¿Cuál crees que es la opción que más se adapta a ti? Si has vivido una experiencia de este tipo en tu familia, nos gustará conocerla y aprender de ella.

 

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