conseguir una buena relación entre la persona dependiente y el cuidador

Cómo conseguir una buena relación entre la persona dependiente y el cuidador

¿Realmente somos conscientes de lo duro que debe ser para nuestros mayores asumir que ya no son capaces de valerse por sí mismos?

Algunos empezarán con pequeños lapsus de memoria, que quizá desemboquen en un deterioro cognitivo más grave como puede ser la demencia o el Alzheimer, y otros puede que padezcan enfermedades que afecten sus habilidades físicas.

En definitiva, deberán aceptar la ayuda de familiares o profesionales para sobrellevar la última etapa de su vida con la máxima dignidad posible. En este punto, es clave conseguir una buena relación entre la persona dependiente y el cuidador.

Muchas familias deciden hacerse cargo de sus mayores y cuidarlos ellos mismos en casa. Una decisión nada fácil, por la responsabilidad que supone, pero totalmente plausible y valiente. Permanecer junto a tus seres queridos en el entorno familiar tiene sus ventajas y beneficios para los adultos mayores, pero según sean las circunstancias familiares o el grado de dependencia de la persona mayor puede que te toque decidir si conviene recurrir a los servicios de asistencia a domicilio o incluso a una residencia.

Y reconozcámoslo, cuando nos hacemos mayores, nos cuestan los cambios y podemos incluso reaccionar con una actitud negativa ante ellos. No debe sorprenderte que, si decides contratar a un cuidador para que atienda a tu familiar mientras estás fuera, los primeros días se muestre distante y huraño. Es normal, dale tiempo. A la larga te alegrarás de la decisión tomada, ya que la persona dependiente estará acompañada y contará con la ayuda personalizada de un profesional.

En Joyners llevamos muchos años ofreciendo servicios de asistencia a domicilio para ancianos y contamos con un equipo de cuidadores cuya profesionalidad y empatía hacia las personas mayores está más que demostrada. Por eso, queremos compartir contigo nuestra experiencia para conseguir una buena relación entre la persona dependiente y el cuidador.

Cuidador y dependiente

Algunos consejos para conseguir una buena relación
entre la persona dependiente y el cuidador

A grandes rasgos, ¿cuáles son las tareas que debe cumplir un buen cuidador?

Para empezar, debe asegurarse de que el anciano no descuida su higiene personal y se alimenta adecuadamente. Se encargará de administrarle la medicación y, aparte de eso, súper importante, lo estimulará e intentará darle conversación para que se sienta escuchado y querido.

Para conseguir una buena relación entre la persona dependiente y el cuidador, conviene que haya una comunicación permanente entre ellos para así satisfacer sus necesidades físicas, emocionales y sociales.

En este sentido, te recomendamos este artículo sobre cómo debemos relacionarnos con nuestros mayores para que la comunicación sea más fluida.

El cuidador debe lograr que la persona dependiente lo vea como un amigo

Las personas dependientes pueden ver al cuidador como a un profesional al que se ha contratado para vigilarlo y decirle lo que debe hacer. A priori pueden sentirse incómodas y mostrarse esquivas. De ahí la importancia de contar con cuidadores con experiencia que sepan tratar a las personas mayores con sensibilidad, respeto y comprensión.

Entre los cuidadores y la persona dependiente se crea una relación muy estrecha, ya que comparten tareas del día a día y también momentos íntimos, como puede ser el del baño, por lo que es básico que haya buena sintonía entre ambos.

Un pequeño truco para conseguir una buena relación entre la persona dependiente y el cuidador es que este último dé cierta autonomía e independencia al anciano, a pesar de las limitaciones propias de su edad o la dolencia que padezca. Mostrarse como un amigo que vela por su bienestar, pero dándole su espacio.

El cuidador debe tener experiencia en el cuidado de ancianos

Con la edad, las personas mayores se vuelven desconfiadas y más críticas, sobre todo con los desconocidos. No resultará sencillo para ellos aceptar que un extraño les diga qué deben comer o cuál es la mejor hora para salir a pasear.

Un buen cuidador debe transmitir seguridad y así convencer a la persona dependiente de que sabe lo que está haciendo. Crear una relación de confianza entre ambos. Es tan importante ser paciente y empático con el anciano como ser capaz de poner límites. Las personas mayores sufren a menudo cambios de humor y, de pronto, pueden volverse caprichosos o cabezotas. Conviene mantenerse firme y seguro en nuestro objetivo para conseguir una buena relación entre la persona dependiente y el cuidador.

En resumen, los mejores cuidadores son los que desempeñan su trabajo con profesionalidad, pero sin perder de vista que tratan con personas en una situación de especial vulnerabilidad. Las personas mayores necesitan que las escuchen y los entiendan, no solo que les suministren la dosis adecuada de medicinas. Cuanto mejor sea la relación entre la persona dependiente y el cuidador mejor será la calidad en el cuidado de su salud.

¿Te ha gustado nuestro artículo pero sigues teniendo dudas sobre si tu familiar aceptaría la ayuda de un extraño? Ponte en contacto con nosotros e intentaremos asesorarte para encontrar el servicio que más se adecue a sus necesidades.

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