Las residencias y alternativas para la población española.

El problema del envejecimiento poblacional es una situación que ocurre cada vez más en España y en el resto de países subdesarrollados.
Entendemos el término envejecimiento, cuando en una población, el grupo de edad mayor de 65 años, experimenta un gran aumento en relación al resto de rangos de edades.
Las principales causas que provocan el envejecimiento en una población son: la reducción del índice de fecundidad de las mujeres, que provoca que haya mucha más población anciana. El otro factor causante es el aumento de la esperanza de vida en las personas, debido a los grandes avances en medicina, prevenciones de enfermedades y el aumento de la calidad de vida, hacen que cada vez más haya una población de edad avanzada. Las migraciones en el interior de España también afectan, pero en menor consideración.

Frente a esta situación actual, se ha experimentado un gran interés en los grupos de tercera edad y se han desarrollado varias opciones de servicios sociales dependiendo de las necesidades de los particulares.

Dentro de la gran variedad de servicios que ofrecen estas instituciones, destaca la figura de las residencias. Estas están pensadas para usuarios que necesitan atención de terceros dependiendo de cada situación en concreto. Las características de estas varían en función de los servicios que prestan, si son de carácter público o bien privado, el tamaño o bien las contribuciones que exigen a los futuros usuarios.

Tradicionalmente estas han funcionado como lugar de residencia de aquellos ancianos que no tenían familiares que pudieran hacerse cargo de ellos, y además tenían recursos escasos para conseguir una atención digna de mayor calidad.
Frente a la aceptación de usuarios que deciden optar por las residencias como lugar para pasar el resto de su vejez, existe, cada vez más usuarios que no están dispuestos a residir en residencias, este fenómeno aparece en la población de más de 65 años, los motivos que causan esta decisión son culturales. Este rango de población ven la opción de residencias como un lugar para personas dependientes ya sea físicamente como mentalmente, asocian acudir a una residencia a padecer algún tipo de enfermedad.
Con la aceptación de las residencias, existen nuevas opciones que atraen a este grupo de población que rechaza el acudir a una residencia.

Estas alternativas combinan la asistencia y el cuidado que puede proporcionar una residencia, pero con un mayor grado de autonomía e independencia.

Los apartamentos o las viviendas comunitarias son la alternativa más comunes. Estos hogares sustituyen al domicilio del anciano y le permite el desarrollo propio de su vida rutinaria de manera que el individuo se siente con mucha más autonomía y en contacto con el resto de la sociedad, con una cierta vigilancia que proporcionan estos hogares. Además esta nueva alternativa no solo cubre la necesidad de hogar en el anciano como lo haría una residencia, sino que también lo incentiva a ponerse en contacto con el entorno que le rodea, con el resto de personas mayores  y puede hacer frente a problemas que surgen como podría ser la soledad o la inseguridad.

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