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Enfermedad de Parkinson: cómo detectar los primeros síntomas

¿Sabías que la enfermedad de Parkinson es la segunda enfermedad que a más ancianos afecta, por detrás del Alzheimer? Para que te hagas una idea más clara, actualmente se registran 500 casos por cada 100.000 habitantes en las personas mayores de más de 70 años.

¿La causa? Los expertos señalan factores genéticos y medioambientales, aunque el envejecimiento es la causa más común.

Aunque el diagnóstico de esta enfermedad puede ser un golpe muy duro, se tiene que tener en cuenta que el tratamiento es posible y que no hay que perder la esperanza. Con la medicación necesaria y un ejercicio físico moderado, los síntomas del Parkinson pueden moderarse significativamente.

Es por esta razón, que un diagnóstico temprano de la enfermedad de Parkinson es importantísimo, y puede ayudar a que la vida de nuestros mayores sea más larga y de mayor calidad. Conocer bien la enfermedad y sus síntomas, sin duda te ayudará a poder detectarla precozmente.

En Joyners estamos en contacto con muchos pacientes con Parkinson, y queremos contarte cuáles son los primeros síntomas de esta enfermedad para que sepas cómo identificarlos.

Los primeros síntomas de la enfermedad de Parkinson: detéctalos precozmente

Temblores

Seguramente, los temblores, sean el síntoma más característico de la enfermedad de Parkinson.

Se pueden apreciar, sobre todo, en los dedos las manos, el mentón y los labios. Suelen aparecer cuando las extremidades están relajadas y se producen de forma continuada. En principio, suelen desaparecer en el sueño y cuando la persona mayor realiza algún ejercicio conscientemente.  

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¿Por qué ocurren estos temblores? La enfermedad del Parkinson se caracteriza por la falta de producción de la dopamina. Esta sustancia química de nuestro cerebro es la que se encarga de ayudar a los movimientos de nuestro cuerpo y también la responsable de regular nuestro estado anímico.

Rigidez

Este es otro de los síntomas del Parkinson más comunes y que puede alertarnos de la posible aparición de la enfermedad. La rigidez en piernas y brazos es una señal temprana del Parkinson que provoca dificultades de movilidad. Los músculos permanecen tensos y la persona afectada puede llegar a sentir dolor en caderas y hombros, además de calambres musculares.

Este es un problema también propio de la artritis, por lo que no debes alarmarte si aparecen estos síntomas de forma aislada. De todos modos, acude al médico para que un especialista evalúe el caso.

Bradicinesia

Otro de los síntomas propios del Parkinson es la disminución del movimiento espontáneo, en este caso de la falta de la movilidad en las extremidades

Este síntoma es uno de los más frustrantes para la persona mayor  porque dificulta su vida diaria. La pérdida de esta autonomía lleva a que la persona mayor se desanime. Desde Joyners te recomendamos que, aunque la persona tarde más tiempo de lo normal en llevar a cabo sus tareas, las siga haciendo de forma autónoma.

Si la enfermedad ya está más avanzada, es posible que el paciente necesite la ayuda de un cuidador de ancianos profesional que le ayude con sus tareas.

Inestabilidad postural

Los síntomas del Parkinson no afectan a todos los enfermos de la misma manera, aunque la inestabilidad postural suele formar parte del cuadro propio de esta enfermedad.

La pérdida del equilibrio puede hacer que la persona mayor se caiga con frecuencia. Se habla de marcha parkinsoniana cuando la persona camina inclinada hacia delante, dando pequeños pasos, como apurados, y con la reducción de la movilidad en uno o ambos brazos.

Cambios en el habla

Este es uno de los síntomas no motores del Parkinson. Aproximadamente entre un 75 y un 90% de las personas con Parkinson tienen trastornos de habla y voz en algún momento durante el transcurso de la enfermedad. Los síntomas más comunes son una reducción significativa de la intensidad de la voz, ronquera y una articulación imprecisa. 

Todos estos cambios en el habla pueden tener un impacto negativo en la calidad de vida de estas personas y su vida social y su trabajo pueden verse afectados en gran medida. Es indispensable que un logopeda especializado en Parkinson evalúe y trate los síntomas para intervenir tan pronto como sea posible.

Depresión

La depresión se diagnostica conjuntamente con el Parkinson y la llegarán a sufrir hasta un 80% de los ancianos que sufren la enfermedad. La depresión, suele aparecer al inicio de la enfermedad del Parkinson y presenta falta de motivación y ánimo.

Esto provoca que la persona sea aún más dependiente de la familia y del cuidador de personas mayores. No hay que desmotivarse porque, por suerte, existen tratamientos muy efectivos que ayudarán al paciente a combatir la depresión.

Lo más importante es detectar si el paciente enfermo de Parkinson se encuentra permanentemente desanimado y acudir a un especialista en caso de sospechar cualquier indicio de depresión.

La enfermedad también puede conllevar cambios emocionales. Las personas con Parkinson se pueden volver más inseguras y miedosas, en consecuencia más dependientes de sus seres queridos.

Dificultad para tragar y masticar

Debido a la falta de movilidad en el mentón y los labios, las personas mayores con Parkinson tienen dificultad para tragar y masticar.  ¿Cómo podemos ayudarles? La asistencia a domicilio permite que esta persona esté atendida a la hora de comer y así se evitar ahogos o babeo. Por este motivo, hay que vigilar con más atención y escoger una dieta adaptado para el caso.

Problemas de estreñimiento o urinarios

¿Has notado que tu familiar tiene frecuentemente problemas de estreñimiento? Obsérvalo con atención y acude al cuidado de personas mayores si se repite junto con alguno de los síntomas del Parkinson indicados. Este problema se debe a un funcionamiento incorrecto del sistema nervioso que puede solucionarse con un buen tratamiento del Parkinson y medicación.

Problemas para dormir

El sueño intranquilo, la dificultad para mantener el sueño durante la noche, las pesadillas o los sueños emotivos, son algunos de los principales síntomas del Parkinson.

Para evitar que todos estos trastornos del sueño terminen afectando emocionalmente a los enfermos, es recomendable comentar el tema con tu cuidador o médico. Así te ayudará a resolverlos o te ayudará a encontrar la manera de sobrellevarlo.

Problemas de la piel

En la enfermedad del Parkinson la piel se vuelve más grasa, concretamente en la frente y alrededor de la nariz. También puede ocurrir el caso contrario: que la piel se seque en desmedida.

En el cuero cabelludo también pueden apreciarse síntomas como caspa o más grasa de la habitual.

Demencia

Algunas personas con Parkinson pueden presentar síntomas de demencia o problemas cognitivos. La demencia afecta a la memoria, al lenguaje y presenta dificultades en las relaciones con los demás.  

Como en cualquier otra enfermedad, el entorno familiar de la persona afectada es importantísimo, ya que es indispensable que el enfermo esté bien atendido. El estado de ánimo es vital para hacer el tratamiento del Parkinson más llevadero, así como el cariño y la comprensión de sus seres queridos.

Estar al lado de un enfermo con Parkinson puede ser duro. Si te sientes frustrado o desanimado, intenta encontrar ayuda profesional para no sobrecargarte. Aceptar que tú también necesitas tu tiempo y tu espacio es el primer paso para estar bien contigo mismo y poder ayudar a los demás.

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