Consejos para comunicarte con una persona con alzhéimer

Consejos para comunicarte con una persona con alzhéimer

Si en muchas ocasiones las personas sanas tienen dificultades para entender o hacerse entender por los demás, es fácil comprender el problema que supone para la persona enferma de alzhéimer y su familia o cuidadores.

Hablar a una persona con alzhéimer puede resultar tremendamente complejo, en especial en las fases más avanzadas de la enfermedad. La pérdida de la capacidad para comunicarse se convierte en una de las limitaciones más difíciles, frustrantes y angustiosas a las que se enfrenta el enfermo de alzhéimer y quienes lo rodean.

Conforme la patología avanza, a los enfermos les resulta más difícil expresarse con claridad y comprender lo que se les dice. Los familiares o cuidadores también se encuentran ante una gran dificultad para comunicarse con un enfermo de alzhéimer.

Pautas para hablar con una persona con alzhéimer

Ambos factores, expresarse y entender, cobran gran importancia en el día a día. El paciente pierde paulatinamente su capacidad de comunicación, ante lo cual poco se puede hacer. Sin embargo, como familiares o cuidadores debemos aprender a expresarnos para que nos entienda y a entender qué nos quiere decir el enfermo. La paciencia y la voluntad son las claves en las que se basan los siguientes consejos para comunicarse con un enfermo de alzhéimer.

1. La comunicación verbal

Para comunicarte con un enfermo de alzhéimer debes tener presente los dos elementos básicos de la comunicación: verbal y no verbal. Ambos juegan un papel igual de importante para hacerte comprender.

Hablar claro y despacio

Conviene utilizar un tono de voz suave. Muchas personas tienden a hablar alto cuando alguien no oye bien o no comprende lo que le decimos. Sin embargo, incluso en las personas con déficit auditivo, esto no sirve para nada. Un tono de voz elevado transmite enfado o agresividad, que es lo que percibirá el enfermo que no puede comprender el contenido de nuestro mensaje verbal.

Mensajes concretos y frases cortas

Para comunicarte con un enfermo de alzhéimer conviene pronunciar frases cortas con mensajes muy concretos, que no se presten a la ambigüedad. Al simplificar lo que dices, evitarás generar dudas o dobles sentidos.

Siempre es más eficaz plantear preguntas cerradas, que se respondan con un sí o un no. Por ejemplo, en vez de preguntar “¿qué quieres comer?” es mejor hacer varias preguntas con las diferentes opciones: “¿quieres una sopa?”, “¿quieres una tortilla?”… Además, no debes hacer preguntas negativas, puesto que generan confusión: “¿tienes hambre?” es preferible a “¿no tienes hambre?”. Por último, hay que esperar a que la persona responda antes de hacerle una nueva pregunta.

Usar palabras sencillas

Un vocabulario sencillo, con palabras y expresiones de uso común y fáciles de entender es lo más adecuado para hablar con una persona con alzhéimer. Intenta evitar términos complejos y sustitúyelos por esas palabras que la persona ha utilizado siempre. Al escuchar expresiones que le resulten familiares, la persona se sentirá más motivada.

2. La comunicación no verbal

A nivel no verbal hay que hacer uso de gestos, señales y mímica que ayuden a comprender mejor tus frases. Hay que procurar que las expresiones no verbales transmitan con exactitud y sin ambigüedades nuestro mensaje.

Expresión facial

La expresión facial debe ir en consonancia con aquello que queremos transmitir. Al hablar con una personas con alzhéimer es útil sonreír para hacerle llegar el cariño y calma. Los enfermos de alzhéimer son sensibles al estado de ánimo de quienes les rodean y esto puede influir en el suyo propio. De ahí la importancia de transmitir tranquilidad, seguridad y alegría.

La comunicación verbal y la no verbal deben coincidir siempre al comunicarte con un enfermo de alzhéimer. Si tu expresión es de preocupación o de nerviosismo de poco servirá decir que estás contentos. Cuando hay una contradicción entre ambos mensajes, suele prevalecer la parte no verbal.

Gestos suaves

Si utilizas las manos para señalar objetos o para indicar que haga algo, debes procurar que sean suaves, sin brusquedad sin prisa y sin imprevistos. Conviene señalar los objetos de los que estás hablando para facilitar la comprensión. Por ejemplo, durante el aseo puedes enseñarle el cepillo del pelo al mismo tiempo que le dices “ahora te voy a peinar”. O, incluso, puedes hacer tú el gesto de peinarte para que comprenda lo que vas a hacer.

3. Comprender lo que la persona con alzhéimer quiere expresar

Entender lo que quiere transmitir la persona enferma de alzhéimer también puede resultar complicado. Es conveniente saber reaccionar en cada momento y poner especial atención cuando ya no es capaz de hablar con coherencia, cuando repite siempre la misma frase o cuando solo emite sonidos ininteligibles.

Observar el lenguaje corporal

Para poder comunicarte con un enfermo de alzhéimer hay que prestar atención tanto a lo que dice como a lo que expresa con sus gestos y su lenguaje corporal. Es importante notar si está relajado o, por el contrario, se muestra tenso, tembloroso o inquieto, ya que esto puede denotar que algo le está produciendo ese estado. En ese caso, habrá que buscar la causa utilizando las pautas que hemos explicado antes: preguntas concretas esperando cada respuesta antes de pasar a la siguiente pregunta y señalar aquello que pensemos que le puede estar incomodando.

Mostrar interés

Mostrar interés por lo que dice la persona, aunque no entendamos lo que dice, es también una forma de comunicarte con un enfermo de alzhéimer. Es necesario dejarle hablar, animarle a responder y estimularle todo lo posible para mantener la comunicación verbal aunque no sea coherente. Con esto le ayudaremos a evitar el aislamiento.

Nunca se deben menospreciar sus esfuerzos por hablar; al contrario, conviene recompensarle mostrando interés y respondiendo con frases cortas y gestos de aprobación.

Cuando la conversación es incoherente

En ocasiones, la persona hará preguntas o comentarios sin sentido o de forma insistente y repetitiva. En este caso, podemos tratar de seguirle la corriente y, llegado un punto, cambiar de tema o procurar distraerle.
Algo que hay que tener claro al hablar con una persona con alzhéimer es que tratar de hacerle razonar es completamente inútil, puesto que ha perdido la capacidad para ello. Incluso se puede producir el efecto contrario y el enfermo se puede mostrar enfadado o agitado.
Desviar la atención hacia otro foco de interés es la alternativa más aconsejable. Podemos introducir otro tema de conversación o cambiar de actividad para romper con su insistencia.

Los problemas de comunicación generan soledad y frustración tanto en el enfermo como en el familiar o el cuidador. Por esto, conviene ser pacientes, elegir los momentos más propicios del día para hablar con la persona con alzhéimer, evitar ruidos continuos, hacerle compañía, dejarle participar en las conversaciones, evitar las discusiones y no hablar como si no estuviera delante.  

Intentando ponernos en su lugar, generaremos un ambiente relajado para el enfermo y evitaremos un trato impersonal.

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