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Causas de la alteración del sueño en personas mayores

La alteración del sueño en las personas mayores no siempre tiene una causa patológica. Los trastornos del sueño en los ancianos son muy frecuentes debido al proceso natural de envejecimiento físico y cerebral.

Durante las primeras etapas de la vida el cuerpo es capaz de conciliar el sueño sin problemas y de dormir profundamente durante unas ocho horas aproximadamente. Con el paso de los años, las personas tienen una mayor dificultad para conciliar el sueño y para permanecer dormidos durante toda la noche.

Otro de los trastornos del sueño en los ancianos suele ser la somnolencia diurna. Las personas mayores se quedan dormidas con facilidad mientras ven la televisión o, simplemente, mientras están sentados leyendo o relajados. Este cambio de patrón de sueño es normal con la edad. No obstante, cuando las dificultades para dormir o para permanecer despierto durante el día se repiten con demasiada frecuencia, podría subyacer una alteración del sueño debido a otros factores.

La alteración del sueño más frecuente en personas mayores es el insomnio, que no tiene nada que ver con la fragmentación del sueño normal a causa de la edad. La dificultad para conciliar el sueño, una fragmentación excesiva del sueño o la sensación de no haber descansado por la noche son trastornos que se deben consultar con un especialista.

¿Qué causa la alteración del sueño en las personas mayores?

Los trastornos del sueño en los ancianos pueden tener causas relacionadas con la edad, como la falta de actividad física, los cambios en el reloj interno del organismo, afecciones neurológicas y cerebrales, como el alzhéimer o la depresión, la ingesta de algunos medicamentos, ciertas enfermedades crónicas o la necesidad de orinar varias veces por la noche.

En algunos casos, la alteración del sueño se puede corregir con facilidad con la supervisión de un cuidador de personas mayores. Por ejemplo, cuando el insomnio se debe a comidas pesadas, a la cafeína o a realizar ejercicio a última hora de la tarde, la modificación de estos hábitos es suficiente para que conciliar el sueño vuelva a ser fácil. En ocasiones, un viaje o un ingreso hospitalario pueden alterar el sueño pero suele remitir en unos pocos días.

Otras causas del trastorno del sueño en los ancianos son más complejas y pueden requerir una consulta médica. El cuidado de personas mayores implica observar este tipo de alteraciones.

Enfermedades crónicas

Las enfermedades crónicas que aparecen con el paso de los años aumentan la probabilidad de padecer un trastorno del sueño. Las enfermedades respiratorias, el asma, las afecciones cardíacas, los problemas en las articulaciones y el dolor son algunas de las causas más frecuentes por las que se puede producir una alteración del sueño en las personas mayores.

Medicamentos

Por lo general, los síntomas de las enfermedades crónicas se suelen paliar con la ingesta de medicación. Muchos medicamentos tienen efectos secundarios que pueden alterar la calidad del sueño. En este caso, conviene consultar con el médico la posibilidad de cambiar la medicación, el horario de la toma o la dosis.

Algunas personas mayores toman pastillas para dormir. Sin embargo, los estudios más recientes demuestran que algunos de los medicamentos más frecuentes para mejorar el sueño no funcionan en ancianos. El cuidador de personas mayores debe controlar la medicación que éstos toman para prevenir una sobremedicación.

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Alcohol

Tomar bebidas alcohólicas a última hora de la tarde puede servir para conciliar el sueño más rápidamente. Sin embargo, después de dormir unas pocas horas suele provocar que la persona se despierte varias veces a lo largo de la noche.

Por otra parte, beber vino durante las comidas puede hacer que la siesta se alargue más de lo necesario, con lo que por la noche será más difícil quedarse dormido.

Depresión

La depresión y los trastornos del estado de ánimo son habituales en las personas mayores. Muchas veces, la depresión se manifiesta con dificultad para dormir y con despertares nocturnos.

En algunas personas mayores la depresión aparece paulatinamente, con lo que el anciano se habitúa a sus síntomas y la vive como algo normal. En ocasiones, un sueño de mala calidad y poco reparador influye en desórdenes de la alimentación y en la pérdida de interés por las actividades diarias, lo cual puede incidir en la depresión o la alteración del estado de ánimo.

La pérdida de la pareja es otra de las causas de la aparición del insomnio asociado a la depresión. Una de cada dos personas viudas sufre alteraciones del sueño transcurrido un año desde el fallecimiento de la pareja.

Apnea del sueño

La apnea del sueño es un trastorno común y peligrosa en los ancianos. Los músculos que controlan la lengua y el paladar blando se relajan y se estrechan, lo que provoca ronquidos y dificultades para respirar. Esto es fácilmente observable por un cuidador de personas mayores que esté presente mientras duermen.

Existen dos tipos de apnea del sueño: central y obstructiva. La apnea obstructiva del sueño obstruye las vías respiratorias superiores durante 10 segundos o más, lo que impide que la sangre se oxigene correctamente. Las consecuencias habituales son insomnio y cansancio crónico. Las personas mayores con esta alteración pueden desarrollar otras enfermedades, como hipertensión, insuficiencia cardíaca, ictus y cardiopatía isquémica, por lo que requiere control y tratamiento.

Síndrome de avance de fase del sueño

Esta alteración del sueño en las personas mayores se caracteriza por la necesidad de dormir antes de la hora habitual, principalmente a última hora de la tarde. Además, las personas que lo sufren suelen despertarse de madrugada y son incapaces de volver a conciliar el sueño. Este trastorno puede darse por sí solo, sin otras causas que provoquen insomnio.

Trastorno del sueño en fase REM

La fase REM del sueño comienza unos 90 minutos después de conciliar el sueño. Muchas personas mayores pueden experimentar pesadillas violentas acompañadas de patadas, golpes o gritos. La presencia de esta alteración puede ser indicativa de un factor de riesgo de enfermedades neurológicas degenerativas. Por este motivo, es importante consultar con un especialista si el cuidador de personas mayores observa que se produce este tipo de trastorno.

La alteración del sueño en las personas mayores no significa que padezcan una enfermedad. Una persona mayor sana puede despertarse varias veces a lo largo de la noche y esto es completamente normal. Se debe consultar con el médico cuando el trastorno del sueño, por exceso o por defecto, interfiere con las actividades cotidianas o merma la calidad de vida.

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